miércoles, 24 de abril de 2019

Estos son los cuencos de hierba fresca y tierna que los niños han cultivado para la liebre de Pascua.
Ella toma su almuerzo y a cambio deja algún regalo.



jueves, 4 de abril de 2019





Caricia.


 MADRE, madre, tú me besas
pero yo te beso más, 
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar...

Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar...

Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar, 
y qué lindo niño veo
a tus ojos asomar...

El estanque copia todo
lo que tú mirando estás;
pero tú en las niñas tienes
a tu hijo y nada más.

Los ojitos que me diste
me los tengo que gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar...

Gabriela Mistral.

lunes, 18 de marzo de 2019

Álamo en flor.
SE ACERCA LA PRIMAVERA...

Los animalitos se despiertan y salen de sus madrigueras, las cigüeñas hacen el nido. Las flores de los árboles, ciruelos rojos, espinos blancos... los álamos, los sauces... 
están en su máxima explosión floral. 
Es una gran fiesta.

lunes, 18 de febrero de 2019

MESITA DE ESTACIÓN DE FEBRERO

Las noches aún son muy frías y por la mañana hay una bonita escarcha pero según va avanzando el día, la luz del sol nos llega ya con mucha fuerza y hace que todo en el campo quiera volver ya a  expresarse.



                 La campanilla de la nieve (galanthus nivalis) ya asoma rompiendo la nieve que ha caído en los bosques de montaña, algunos bulbos también asoman sus hojitas dispuestos a florecer.

Las ardillas aún siguen durmiendo... pero por poco tiempo.
La cigüeña ha llegado

  
Madrecita del Rocío limpia por la mañana 
la escarcha y el rocío 
que el Rey del Invierno derrama por la noche.


miércoles, 13 de febrero de 2019

domingo, 3 de febrero de 2019




Sauce capruno. Sauce de cabras. Goat Willow.
A principios de febrero este árbol nos regala esta preciosidad,
 todos los años lo espero con emoción.









FRIG

Frig, diosa madre de todos, esposa de Odín, vivía en su palacio de Fensalir, muy amplio y lleno de luz, rodeado de sauces y altos tilos, que eran sus árboles preferidos.Tenía unos largos cabellos rubios que peinaba en dos grandes trenzas. Sus ojos eran azules, profundos y tristes (pues conocía las penas futuras).

A su alrededor se sentían siempre exquisitos aromas de flores. Estaba sentada muy a menudo junto a una rueca con el huso incrustado de joyas. Y, por supuesto, le encantaba hilar.

Con la rueca, por ejemplo le encantaba hacer un hilo del que luego se tejían las nubes del verano.

En verano, cuando el sol brillaba alegre y luminoso, la gente decía:
Es Frig que se está peinando los dorados cabellos...

Cuando se veían muchas nubes pequeñas que se arremolinaban en el cielo, la gente decía:
Es Frig ,está llevando sus rebaños de lanudas ovejas a pastar...

Y en invierno, cuando empezaba a nevar, las mamás les decían a los niños:
Mirad, mirad, es Frig que sacude su edredón de la cama y sus plumas se escapan como copos de nieve.

Siempre bella y hermosa, Frig a veces subía al Alto Nido, para  ver el ancho mundo desde allí y contemplar lo que hacían sus hijos preferidos, los Seres Humanos.


Estracto sacado de "Relatos de la Mitología Nordica". 
B. Branston, R.W. Pinson, A. Horn.






miércoles, 9 de enero de 2019

 Acebo
Es sorprendente, pero me he encontrado este acebo en plena floración en enero...
parece que lo lógico serían las bayas rojas...






Seres ligados a las raíces de los árboles y plantas. Cuidando de todo lo que se refugia dentro de la Tierra en estos momentos de frío invernal.

domingo, 16 de diciembre de 2018




 Un soleado día de otoño, salí a pisar hojas. 
No pisaba, arrastraba los pies para levantarlas por el aire...
cuando me di cuenta de estos niños en pijama,
preparados para dormir.
Cada hoja tiene uno que la transporta,
corren muy rápido, como ratoncillos.
Se escapan riéndose.
Está todo lleno.
No aparecen por  muchos días,
tienen que irse a dormir al interior de la Tierra
 y entregar todo ese oro recogido del Sol.

De hecho, he vuelto a ir a pisar hojas pero ya no eran amarillas,
se habían puesto marrones,
los niños ya no estaban.




 Es sorprendente encontrarse duendes en el bosque y más aún si son tres y van cantando...