domingo, 26 de febrero de 2017


Los días de invierno, cortos y oscuros, dejan paso a las primeras brisas de la primavera. Los narcisos y los lirios de las nieves asoman sus pequeñas cabecitas blancas, y en los árboles se ven unos bultitos: son las yemas, de las que pronto brotarán pequeñas hojas nuevas.
El bosque vuelve a despertar y los niños del bosque  juegan en el río, construyendo pequeños diques con piedras y ramas secas.
Los niños del bosque están maravillados al ver que ellos tienen un nuevo hermanito, pequeñin y de tez suave y rosada. Empieza en el bosque otro año...

LOS NIÑOS DEL BOSQUE.
Elsa Beskow







 Cuando el rey del invierno y toda su corte se van para el polo Norte le toca trabajar a la señorita del deshielo. 
Barre con energía toda la nieve y aparecen debajo los niños bulbo, los brotes y las flores en las ramas... y por fin, la marmota asoma...












domingo, 12 de febrero de 2017



Debajo de la superficie helada parece que todo duerme, pero no es así, Madre Tierra ya despierta a sus hijitos, las semillas, que han estado durmiendo desde el otoño, ahora es tiempo de prepararse para salir de nuevo al sol... aún queda trabajo por hacer, deben peinarse, lavarse y coser sus trajecitos de colores... 

 Primeros días de febrero...
...las candelas...
Imbolc, diosa celta del despertar de la naturaleza. 
Aún hace frío y nieva pero la nueva vida ya sale a la luz.

lunes, 23 de enero de 2017




                                



   En las cimas de las montañas,
 el Rey del Invierno extiende su manto blanco de nieve, así los duendecillos de la nieve pueden corretear y jugar sin parar. 
Como la nieve lo tapa todo, muchos animalitos pasan bastante hambre.
 Menos mal que este niño, bien abrigado, sale al campo y les deja unos cuenquitos con comida para que puedan resistir el duro invierno.

miércoles, 11 de enero de 2017


Ciclo anual de la naturaleza en el círculo cromático.



 Ahora en pleno invierno... nos cae la nieve encima... 


Aquí está en el solsticio de verano, la niña lleva un gran girasol...


 Aquí estaríamos en el equinoccio de otoño, tiempo de los escaramujos...










martes, 6 de diciembre de 2016



Caminito, caminito, caminito de Belén,
va María y su burrito, van María y José.

Va María delante y José va detrás
y en medio va el burrito
cataplin, catapitoplan.

Como el caminito es largo y dificil de andar,
canta San José y el burro, alegre se pone a trotar.
Va María cantando, piensa en su Niño Dios
y  a su paso los cerezos, cataplin, se ponen en flor. 



 Espiral de adviento.

El cuarto domingo antes de  Navidad, un ángel pasa y habla a todos los hombres y aquellos que lo escuchan se disponen a preparar la Navidad, cantando canciones y encendiendo velas.




domingo, 20 de noviembre de 2016


En las profundidades de la Tierra, 
los gnomos se reúnen y charlan al calor del fuego.

viernes, 11 de noviembre de 2016

LA NIÑA DEL FAROL
(cuento especial para el día de San Martín, 11 de noviembre)


Había una vez una niña que llevaba su brillante farolillo por las calles llena de alegría.
Entonces llegó el viento silbando y zumbando. 
Y la lucecita apagando.
- ¡Oh!- ¿quién encenderá mi farol?. Pero por mucho que buscó, nadie apareció.

¿Qué es lo que se mueve en el follaje?
¿Qué es lo que anda a pasitos cortos y rápidos?
¿Qué es lo que se desliza tan deprisa?
¡Es un amiguito con pinchos!
Querido erizo mío, el viento apagó mi farol. 
¿Quien puede encendérmelo de nuevo?
No te puedo contestar,
tienes a otros a quienes preguntar.
No me puedo parar, donde mis hijos tengo que estar.

La niña sigue su camino y...

¿Qué es lo que tanto gruñe?
¡Es el amigo oso!
Querido oso mío, el viento apagó mi farol.
¿No sabes de alguien que pueda encerdérmelo?
El oso mueve su gordinflona cabeza y dice:
No te puedo contestar, 
tienes a otros a quienes preguntar.
No me puedo parar, 
tengo que ir a descansar.

¿Qué es lo que se mueve tan suave?
¿Qué es lo que se desliza por la hierba?
Es un listo y astuto zorro.
Husmea con su nariz y dice a la niña:

De aquí te tienes que marchar,
a tu casa tienes que llegar.
Debo deslizarme y observar, 
pronto un ratón quiero cazar.

Entonces la niña se sentó en una piedra y llorando dijo:
¿Nadie me quiere ayudar?

Las estrellas la oyeron y le dijeron:
Al Sol debes preguntar. Él te puede contestar.

La niña recobró su ánimo y siguió adelante. Finalmente llegó a una casuca. Dentro de ella vio a una anciana que estaba hilando en una rueca. La niña abrió la puerta y dijo:

¿Sabes el camino hacia el Sol?. ¿Quieres venir conmigo?.
Tengo que ser diligente y trabajar. 
Hilos finos tengo que hilar.
Pero descansa a mi lado
pues te espera un camino largo y cansado.

La niña entró y se sentó. Cuando la niña hubo descansado cogió su farol y siguió su camino. Y caminando llegó a una casita. Dentro se encontraba el anciano zapatero arreglando zapatos.

Buenos días, querido zapatero. ¿Conoces tú el camino que lleva al Sol? ¿Quieres venir conmigo?.

Muchos zapatos hay que arreglar
no hay tiempo para reposar.
Pero descansa a mi lado
pues te espera un camino largo y cansado.

Cuando la niña hubo descansado, cogió su farol y siguió adelante.
Finalmente, en la lejanía, vio un monte muy alto. Y pensó:
Allí arriba vivirá el Sol.
Y corrió ligera como un corzo. Se le acercó un niñito que estaba jugando y saltando con su pelota en la pradera.
¿Quieres venir conmigo al Sol?
Pero el niño prefería saltar y jugar.
La niña subió sola su camino, subiendo más y más por la montaña. Pero allí arriba tampoco encontró al Sol. Y pensando se dijo:
Aquí me quedo esperando al Sol.
Y se sentó en el suelo a esperarlo. Como estaba muy cansada de tanto andar, se le cerraron los ojos y se quedó dormida. Pero el Sol había visto a la niña desde hacía tiempo, y cuando llegó el atardecer se inclinó y le encendió el farol.
La niña se despertó,
-¡Oh! ¡Mi farol brilla de nuevo!
Y lenvantándose, se puso alegremente en camino.

De nuevo encontró al niño, y este le dijo:
He perdido mi pelota y no la puedo encontrar.
-Yo te voy a iluminar.
-¡Aquí está!-gritó el niño- Y se alejó cantando y saltando.

La niña siguió su camino y llegó a la casa del zapatero.
El zapatero estaba triste en su cuartito.
-Se apagó la lumbre, mis manos se quedaron tiesas de frio y no puedo seguir arreglando zapatos.
-Yo te encenderé de nuevo la lumbre- dijo la niña.
El zapatero se calentó sus manos y siguió diligentemente martilleando y cosiendo.
Lentamente prosiguió la niña su camino a través del bosque, llegando a la casita de la anciana. En su cuartito no había luz.
- Mi luz se apagó- dijo la anciana. Desde hace tiempo no puedo seguir hilando.
-Yo te encenderé de nuevo la luz- dijo alegremente la niña.
La anciana cogió de nuevo su rueca y siguió hilando finos hilos.

Por fin la niña llegó al campo y todos los animales se despertaron del resplandor. El zorrito husmeó y miró la luz. El oso gruñó y gruñó, acurrucándose aún más en su cueva de invierno. El erizo se acercó lleno de curiosidad:

-¡qué luciérnaga tan grande hay aquí!

La niña se fue alegremente a casa cantando:

Yo voy con mi farolito y mi farolito conmigo....


Cuentos infantiles.
Editorial Rudolf Steiner














Iris

 Este muñeca de trapo rellena de lana la he hecho a mano con mucha dedicación y cariño,  con los mejores materiales, (lana y algodón 100%). Consciente de la importancia de que tu niño tenga entre las manos algo verdadero y bello. 





miércoles, 28 de septiembre de 2016


Yo de grande, Yo de grande, seré grande como el Mundo.
Seré un Caballero y un Héroe también.

Seré fuerte, seré fuerte, tan fuerte como un Toro.
Venceré con mi Espada al temible Dragón,

Y la Tierra, y la Luna... y las Estrellas, serán mías 
y la luz del Sol brillará en mi Corazón. 


lunes, 26 de septiembre de 2016


 Después del verano luminoso y cálido, el año natural declina lentamente hacia la calma. 
 Los tejones se atiborran para conseguir una capa gruesa de grasa para el próximo invierno.
Las plantas y los árboles dan frutos en abundancia. 






lunes, 29 de agosto de 2016



Y del calor, los frutos

desde las lejanías del espacio,

vitalizan la existencia terrestre.


R. Steiner.