martes, 8 de octubre de 2013


Al atardecer un día de octubre, la luz del sol puso todo el campo de color calabaza....el viento empezó a soplar con fuerza, había que ponerse el jersey... .
Fue cuando vimos aparecer entre la hiedra a un hombrecillo de otoño... era muy pequeñito, con el pelo y la barba muy larga y roja...tenia un abriguito multicolor.
Saltó encima de una hoja de zarzamora y esta lentamente transformó el verde en un rojo profundo...
El hombrecillo pasaba su dedito hoja por hoja y se iban cambiando de color. Un arce llamó al hombrecillo, ¡yo también quiero, yo también quiero!, y allí se pasó de un salto y fue tocando cada hoja hasta que el árbol parecía de oro....
Así fue saltando durante muchos días de árbol en árbol, de mata en mata, hasta que se puso de otoño todo el bosque entero. Todo era esplendor... . Hasta que llegó noviembre y trajo las nieblas, las lluvias y el frio. las hojas marrones caían en silencio al suelo. los animalitos del bosque se escondieron en sus madrigueras y el hombrecillo de otoño desapareció....no os importe, seguro que el próximo otoño lo volveremos a encontrar.